Artículo publicado en Marca.es_______
El juez alerta sobre el avance del fascismo en ‘La democracia amenazada’, su libro más combativo
Pocas figuras del ámbito jurídico español han protagonizado tantos debates públicos como Baltasar Garzón. A lo largo de una trayectoria marcada por la investigación de grandes casos de corrupción, terrorismo y crímenes contra la humanidad, el magistrado ha convertido la defensa de los derechos humanos y del Estado de derecho en el eje central de su actividad profesional. Ahora regresa al primer plano del debate público con ‘La democracia amenazada’ (Planeta), un ensayo en el que alerta sobre los riesgos que acechan a las democracias contemporáneas.
En este nuevo libro, Baltasar Garzón analiza fenómenos que considera decisivos para entender el presente: desde los casos de lawfare y la creciente politización de la justicia hasta la corrupción, el racismo, la proliferación de bulos y la erosión de las instituciones democráticas. También dirige su mirada al escenario internacional, donde interpreta el auge de liderazgos autoritarios y el impacto de figuras como Donald Trump como síntomas de una transformación global que pone en cuestión los consensos democráticos construidos tras la Segunda Guerra Mundial.
Lejos de plantear un diagnóstico resignado, ‘La democracia amenazada’ se presenta como una llamada a la acción. Baltasar Garzón sostiene que el avance de los discursos ultraderechistas y de las dinámicas autoritarias no puede combatirse desde la indiferencia ni el silencio. Por el contrario, reivindica el compromiso ciudadano y la defensa activa de los valores democráticos como herramientas imprescindibles para frenar una deriva que, a su juicio, amenaza con normalizar la intolerancia y debilitar la convivencia.
«Este es un libro de combate«, afirma Baltasar Garzón, que define la obra como un grito de alarma frente a la mentira, la pasividad y la pérdida de referentes democráticos. Con un tono directo y combativo, Garzón invita a reflexionar sobre el momento político actual y sobre la responsabilidad colectiva de impedir que el fascismo vuelva a encontrar espacios desde los que erosionar las libertades y los derechos conquistados.