Baltasar Garzón alerta en Dénia del intento de «dinamitar» los derechos humanos «desde dentro mismo de las democracias»

Artículo publicado en lamarina.eldiario.es_______

El jurista Baltasar Garzón participó este martes en un conversatorio celebrado en Dénia bajo el título  ‘El futuro de los derechos humanos’, junto a la Ángeles Solanes, catedrática de Filosofía del Derecho y Política de la Universitat de València. Un acto que forma parte de la programación del ciclo ‘Memòria i futur’ que organizan el Arxiu de Dénia y la Biblioteca municipal, en el que el ex magistrado lanzó una dura advertencia sobre el avance del negacionismo, la impunidad y el deterioro democrático tanto en España como a nivel internacional.

Garzón puso de relieve el delicado momento que atraviesan los derechos humanos. En estos momentos , señaló, «los derechos humanos se ven amenzados desde múltiples perspectivas». Y lo que es peor: «Se ven amenazados desde varias democracias». Es, opinó, un intento de «dinamitar la esencia de la democracia o de los derechos humanos desde dentro mismo de la democracia».

En una charla previa con los periodistas, el ex magistrado también reivindicó la memoria histórica “como un elemento fundamental de conformación del presente y del futuro, no solo del pasado”.

El jurista, que impulsó en su día la detención de Augusto Pinochet, reflexionó sobre la lucha de las víctimas y de sus familias frente a la impunidad. En este sentido, recordó que durante décadas “el negacionismo, el olvido y el silencio” se impusieron en España tras la dictadura franquista.

Garzón sostuvo que la ley de amnistía “se convirtió en una norma de impunidad intocable hasta el día de hoy” y criticó que se haya utilizado para impedir la investigación de los crímenes del franquismo. “La única iniciativa que hubo para investigar los crímenes franquistas se tornó en una investigación contra el juez que había iniciado esa investigación”, lamentó, calificándolo como “la paradoja hispana”.

“Nunca hubo una verdadera transición”

El jurista defendió que en España “nunca hubo una justicia transicional” real y afirmó que muchas estructuras del franquismo continuaron intactas tras la llegada de la democracia. “Muchos jueces se acostaron en una dictadura y se despertaron en democracia, y no ocurrió nada”, señaló.

También mostró su preocupación por recientes resoluciones judiciales relacionadas con la memoria democrática, como la decisión de la Audiencia Nacional sobre la resignificación de la antigua Dirección General de Seguridad del Estado en Madrid. “No entiendo cómo el cumplimiento de la ley puede afectar a la imagen de una institución del Estado”, afirmó.

Durante la conversación con los periodistas, Garzón recordó igualmente la figura del sacerdote xabienc Antoni Llidó, desaparecido y asesinado durante la dictadura chilena. Lo definió como “una de las figuras emblemáticas” de la represión del régimen de Pinochet y alertó del auge de discursos de extrema derecha que, a su juicio, “socavan los cimientos del sistema democrático”.

“Hay que acabar con los aforamientos”

También aludió al aforamiento de cargos públicos. Garzón fue tajante al reclamar su desaparición: “Lo que se estableció como una medida de protección y garantías se ha convertido casi en una disposición de protección e impunidad”.

El «inaceptable» freno a la investigación contra Mazón por la dana

El exjuez criticó además la decisión del Tribunal Superior de Justicia valenciano sobre la gestión de la dana y consideró “inaceptable” que se haya frenado la investigación impulsada desde Catarroja excluyendo de cualquier posible responsabilidad al entonces presidente de la Generalitat, Carlos Mazón. “Hay decisiones judiciales que deben ser criticadas y analizadas. No porque sean dictadas por la justicia tenemos que callar”, afirmó.

Garzón aprovechó para recordar su propia experiencia judicial tras el caso Gürtel y las investigaciones sobre los crímenes franquistas. Aseguró que fue apartado de la carrera judicial por aplicar en España los mismos criterios que había utilizado en causas internacionales como ChileArgentina o Guantánamo.

“A los 55 años te quitan del medio de tu carrera y te tienes que ir al extranjero a buscarte la vida”, relató. No obstante, defendió su actuación: “Yo lo que hice honestamente fue cumplir”.

Críticas a Trump, Netanyahu y la “banalización” de los derechos humanos

Tanto ante los medios como después en el conversatorio, Garzón advirtió del deterioro global de los derechos humanos y criticó actuaciones internacionales que, a su juicio, representan “la ley de la selva”. Citó expresamente al presidente estadounidense Donald Trump y al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.

Sobre Trump, señaló que ha convertido a Estados Unidos en «una máquina de violación de derechos humanos».

“No podemos quedarnos impasibles e indiferentes ante invasiones de países, bombardeos o el genocidio de Gaza”, manifestó.

En clave española: la «responsabilidad» de votar a la extrema derecha

También alertó sobre el crecimiento de discursos xenófobos y de extrema derecha en España y cargó contra quienes “hacen prácticamente biodegradables a los migrantes”. “Quien vota esas opciones tiene su responsabilidad”, concluyó.

En la misma línea, Garzón se mostró crítico con los postulados de Vox, y en concreto con su discurso de la «prioridad nacional». Éste, dijo, «elimina de un plumazo todo por lo que hemos estado luchando durante décadas.