Protocolo Garzón

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En diciembre de 2006, Baltasar Garzón incorporó a sus investigaciones sobre delitos de terrorismo un procedimiento para reforzar las garantías de los detenidos en régimen de incomunicación para casos de terrorismo, respetando los estándares internacionales de organismos de Naciones Unidas y de Derechos Humanos que en ese momento no se asumían en España. El conocido como Protocolo Garzón.

El procedimiento incluye:

  • La grabación en vídeo de la persona detenida durante todo el tiempo de permanencia en dependencias policiales, excluyendo los espacios de intimidad y quedando la grabación a disposición del juzgado.
  • La posibilidad de ser reconocido  siempre que fuere necesario, por un médico personal, acompañado del médico forense de turno del servicio de la Audiencia Nacional.
  • La obligación de los funcionarios policiales de notificar a la familia de la persona detenida su detención y su paradero.
  • La obligación de los funcionarios policiales de informar al juzgado de cualquier incidencia que se produzca durante la detención y sobre la situación de los detenidos, cada 12 horas y siempre que fuere necesario.

Todo ello sin perjuicio de que el juez junto al ministerio fiscal pueda constituirse en el lugar de detención para conocer la situación de los detenidos, en cualquier momento.

En la actualidad, este procedimiento, conocido a nivel nacional e internacional como “Protocolo Garzón”, se está aplicando también por Juzgados Centrales de Instrucción y algunas secciones de la SalaPenal de la Audiencia Nacional, instándose a la generalización del protocolo ya que no se  aplica por todos los jueces de la Audiencia Nacional. Se ha destacado como una buena práctica para la prevención de la tortura por diversos organismos internacionales de tutela de los Derechos Humanos.

Hay que citar entre otros, el Informe del Relator Especial de Naciones Unidas para la cuestión de la Tortura sobre el seguimiento de las recomendaciones efectuadas tras la visita a España (7ª Sesión del Consejo de Derechos Humanos) y el Examen del V Informe periódico de España ante el Comité contra la Tortura de Naciones Unidas (sesiones de 12 y 13 de noviembre de 2009).

A Baltasar Garzón, la adopción de estas medidas le supuso la interposición de  demandas ante el Consejo General del Poder Judicial por «estar a favor de los terroristas»  así como denuncias ante el Colegio de médicos forenses . Se le abrió incluso un expediente disciplinario que finalmente fue archivado.